Teresa construye su nuevo hogar

Teresa construye su nuevo hogar

01

En Rocafuerte, Ecuador; vive la señora Teresa Mendoza de 52 años de edad, con su esposo Rodolfo y sus dos hijas. Juntos se encuentran armando un refugio, el cual será su nuevo hogar hasta que puedan tener una nueva casa. Tras el terremoto del 16 de abril, la casa de caña guadúa en donde habitaban se cayó completamente.

01

Teresa cuenta que ese día fue algo muy triste y desesperante, a pesar de que no tuvo pérdidas humanas en su familia, ella quedó muy asustada y desolada pues ante sus ojos la casa se fue desmoronando… “ Unos días antes del terremoto, la mayoría de las casas de esta población sufrimos una inundación, las fuertes lluvias de invierno hicieron que el río se desbordara y el agua entrara a nuestras casas hasta dos o tres metros de altura. Tratamos de recuperar lo que más pudimos: animales, camas, electrodomésticos… y de repente,  llegó también el terremoto y terminó con lo poco que teníamos”.

Mientras Teresa y su hija dan de comer a patos y perros que ahora cría en el patio, dice con una mirada triste y llorosa: “Fue una noche de terror; muchas vidas humanas, animales y casas se perdieron, varias escuelas y negocios se cayeron. A muchas familias nos toca empezar de cero y reponernos de todo esto, pero junto a Dios lo lograremos”.

02

Teresa se repone un poco, toma fuerzas para llenarse de optimismo y de un poco de alegría, abraza a su hija y dice: “Tengo la esperanza de que saldremos adelante, mi familia y yo lo haremos, por aquí llegó una Organización de Ayuda Humanitaria que nos trajo varios kits básicos para la emergencia, fue una gran ayuda; y ahora más, nos están dando unos bonos económicos para poder reconstruir nuestras casas. ¡Con toda esta ayuda nos trajeron esperanzas! Con ellos sentimos una mano amiga que nos impulsa a levantarnos, recuerdo claramente que en sus chalecos decía World Vision, ellos nos motivaron a luchar”.

Una vez que Teresa hace una pausa, se despide y toma fuerzas para seguir ayudando en la construcción de su refugio, su nuevo hogar.

Sin comentarios