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El aumento del costo de los alimentos pone en riesgo el futuro de la niñez

World Vision Ecuador
Oct 15, 2026, 12:53:05 PM

«Hay días en que mis hijos comen arroz solo con aceite y sal. Ya no es algo ocasional; se ha vuelto una realidad diaria».

Para Khin, madre de ocho hijos que vive en la región de Yangon, en Myanmar, la crisis de asequibilidad de los alimentos se mide por lo que ya no puede poner sobre la mesa. Con el conflicto, las dificultades económicas y el desplazamiento, las familias han perdido capacidad para comprar alimentos: el dinero que ella gana ya no alcanza para los alimentos que sus hijos comían con regularidad, como pollo o pescado. Ahora busca los ingredientes más baratos que encuentra.

La historia de Khin refleja la experiencia de millones de familias en el mundo, destacada en el Informe Price Shocks 2026 de World Vision, que concluye que la asequibilidad de los alimentos sigue siendo un desafío crítico para la niñez y las familias, y una medida clara de la desigualdad global.

La quinta encuesta anual de World Vision sobre la canasta de alimentos analizó hasta dónde rinden los ingresos de las familias en 62 países, comparando el costo de una canasta estándar de alimentos con los salarios promedio. Los resultados revelan una marcada brecha en lo que las familias pueden costear.

Mientras que los trabajadores de países de ingresos altos, como Irlanda, Estados Unidos y el Reino Unido, pueden costear una canasta de alimentos con poco más de una hora de trabajo, quienes viven en los países menos asequibles necesitan varios días o semanas para comprar la misma canasta. En la República Centroafricana, se requieren casi 30 días de ingresos para adquirirla.

Según el informe El Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo (SOFI) 2026, el hambre global ha disminuido por tercer año consecutivo. Sin embargo, el progreso es desigual y las dietas saludables siguen siendo inasequibles para alrededor de una de cada tres personas en el mundo. Los hallazgos de World Vision muestran cómo el aumento del costo de los alimentos puede dejar a las familias con menos opciones: comprar menos comida, elegir alternativas más baratas o menos nutritivas, endeudarse, vender sus bienes o pasar hambre.

Para la niñez, las consecuencias pueden ser inmediatas y duraderas. En 2025, se estima que 35,5 millones de niñas y niños sufrieron desnutrición aguda en el mundo, de los cuales casi 10 millones presentaron desnutrición aguda grave. La desnutrición puede afectar el desarrollo físico y cognitivo de la niñez, debilitar su sistema inmunológico y aumentar el riesgo de muerte. Estos efectos pueden prolongarse durante toda la infancia y hasta la edad adulta, y no siempre son fáciles de revertir.

El conflicto, el desplazamiento, las crisis económicas y el cambio climático pueden agravar aún más estas presiones al alterar los medios de vida, los mercados y las cadenas de suministro, y dificultar el acceso de niñas, niños y familias a alimentos nutritivos. En los 47 países comparables, el costo de la canasta de alimentos aumentó en 33 países y disminuyó en 14, y el aumento promedio superó con creces la disminución promedio.

En Ecuador, esta realidad también llega a la mesa de miles de niñas y niños. El estudio nacional de World Vision Ecuador, «Hambre, nutrición y seguridad alimentaria y su efecto en el desarrollo de las niñas y niños entre 7 y 10 años», realizado con una muestra representativa de 600 niñas y niños, evidencia que las familias no necesariamente eligen qué consumir, sino que ajustan su alimentación a lo que es accesible en términos económicos y territoriales. La Amazonía registra las mayores restricciones, con menor diversidad alimentaria y mayores limitaciones para acceder a alimentos nutritivos. Además, dado que niñas y niños pasan entre seis y siete horas diarias en las instituciones educativas, la alimentación escolar es clave para proteger su nutrición y sus oportunidades de aprendizaje.

El costo de los alimentos es más que una medida de precios. Cuando las familias no pueden costear alimentos nutritivos, la niñez puede pagar el precio más alto: peor nutrición, menos oportunidades de aprender y riesgos para su salud, su seguridad y su futuro.

Los gobiernos, los donantes, las empresas y las instituciones internacionales deben priorizar la asequibilidad de los alimentos y el acceso de la niñez a alimentos nutritivos. World Vision hace un llamado a:

  • Proteger a la niñez durante las crisis mediante la ampliación de la alimentación escolar y programas de protección social más sólidos.

  • Invertir en sistemas alimentarios y medios de vida locales resilientes, capaces de resistir futuras crisis.

  • Abordar las presiones de conflicto, clima y economía que siguen manteniendo los alimentos nutritivos fuera del alcance de millones de niñas, niños y familias.

  • Garantizar que las personas y comunidades afectadas por conflictos y desplazamiento puedan acceder a asistencia alimentaria nutritiva y oportuna, a la vez que se apoyan vías hacia una seguridad alimentaria de largo plazo.